La Ley de Cristo que debemos guardar

La Ley de Cristo que debemos guardar

Muchas personas piensan que en esta época no es necesario guardar la ley de Dios, porque somos salvos por gracia y porque la ley era solo para la época del Antiguo Testamento. Este error se produce porque no saben que hay dos clases de leyes: la ley de Moisés en el Antiguo Testamento, y la ley de Cristo dada para los tiempos del Nuevo Testamento. Efectivamente, la ley de Moisés fue abolida. Pero existe la ley de Cristo que debe guardarse en esta época.

¿Qué pasaría con nuestra vida de la fe si no existiera la ley de Dios para nosotros? Pensemos, por medio de un ejemplo ¿Qué pasaría si tuviéramos que conducir un auto en una ciudad en la que no existe ley de tránsito o si estuviéramos en una en que todos conducen sin respetar la ley existente? Así como en esta situación, podría ocurrir un accidente mortal, también una vida de la fe sin la ley de Dios podría ser peligrosa y no podríamos tener como destino seguro del reino de los cielos. Es por esto que Dios nos permite la ley Cristo para que, guardándola, podamos, finalmente, recibir la salvación.

Existe la ley de Cristo

Muchas personas hoy solo conocen la existencia de la ley del Antiguo Pacto, la ley de Moisés. Ellos plantean que no necesitamos guardar ninguna ley de Dios, sino que es suficiente con tener fe para ser salvos. Pero si les preguntáramos por la existencia de la Ley de Cristo, ellos ni siquiera saben de su existencia, mucho menos podrían guardarla. Debemos confirmar primero, si existe la ley de Dios que debemos guardar o si ya no necesitamos guardar ninguna ley. Entendámoslo por medio del testimonio del apóstol Pablo.

1 Corintios 9:20 “Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley;”

Aquí, “los que están sujetos a la ley” indica a los judíos que guardaban la ley de Moisés en ese momento. La razón de que el apóstol Pablo dijera que no estaba bajo la ley era que él ya no necesitaba guardar la ley de Moisés. Pero ¿Esto significa que Pablo no guardaba ninguna ley de Dios?

1 Corintios 9:21 “a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley.”

Pablo dijo que él no estaba viviendo sin ley de Dios, sino que vivía bajo “la ley de Cristo”. Por medio de estas palabras testificó, primero que existe la ley de Cristo y también que esta era la ley que él respetaba. Si vemos el libro de primera de Corintios, capítulo 11, el mismo Pablo dijo: “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo”. esto nos muestra que si nosotros queremos ser salvos debemos guardar la ley de Cristo, el Nuevo Pacto. Al igual que Pablo, ya no necesitamos guardar la ley de Moisés, sino que debemos guardar la ley de Cristo, ya que esta es la ley dada para los que vivimos en los tiempos del Nuevo Testamento.

¿Por qué razón Dios dio la ley de Cristo en lugar de la ley de Moisés?

Debemos entender ¿Por qué Dios creó estas dos leyes? y ¿Por qué Dios abolió la ley de Moisés y estableció la ley de Cristo?

Hebreos 8: 7-8 “Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo. Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, En que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto…”

Aquí, el primer pacto se refiere a la ley de Moisés, y el nuevo pacto a la ley de Cristo. Las palabras: “Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto”, significan que había algún defecto en la ley de Moisés. Esta es la razón por la que Jesús vino a la tierra y estableció el nuevo pacto.

La ley de Dios en si misma es perfecta, pero nosotros, los imperfectos, no podemos guardarla perfectamente. Por esta razón Dios dijo que tenía un defecto, porque no podíamos ser salvos por medio de esa ley. Sin embargo, esto no significa que no tengamos una ley que guardar, sino que debemos guardar el nuevo pacto, la ley de Cristo, que Dios estableció para que podamos recibir la salvación. Entonces, ¿Qué sucedería con el primer pacto?

Hebreos 8:13 “Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer.”

Después del establecimiento del Nuevo pacto, ya no necesitamos guardar el primer pacto, la ley de Moisés que desaparecería. Pero esto sucedió por el establecimiento del Nuevo pacto, es decir, Dios no nos ha dejado sin ley, sino que nos ha permitido una ley perfecta con el propósito de salvarnos.

Hebreos 7:11-12 “Si, pues, la perfección fuera por el sacerdocio levítico (porque bajo el recibió el pueblo la ley), ¿Qué necesidad habría aún de que se levantase otro sacerdote, según el orden de Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón? Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley;”

¿Dice la Biblia que la ley de Dios fue abolida? No, la biblia señala que hubo un “cambio” de ley. Esto se refiere a que ha cambiado la forma de guardar los mandamientos de Dios. El orden de Aarón de los tiempos del Antiguo Testamento ha cambiado al orden de Melquisedec en los tiempos Nuevo Testamento. Esto significa, que lo que realmente ha cambiado es la manera de ofrecer sacrificios a Dios.

Jesús mismo lo testificó

No solo por medio del testimonio de Pablo, si no que a través de las palabras del mismo Jesús podemos confirmar que existe la ley que el pueblo de Dios debe guardar en los tiempos del Nuevo Testamento.

Mateo 5:17 “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.”

¿Jesús vino para abolir la ley? No, Él vino para cumplirla. Veamos el mismo versículo en la versión de la biblia Dios habla hoy:

Mateo 5:17 “No crean ustedes que yo he venido a suprimir la ley o los profetas; no he venido a ponerles fin, sino a darles su pleno valor.”

Jesús dijo que su venida no era para ponerle fin a la ley de Dios, sino para que recibamos la ley en su “pleno valor”. Así, podemos confirmar que la ley de Nuevo Pacto, establecida por Jesús es realmente el cumplimiento de la ley de Moisés y que lo que Jesús hizo fue cumplirla el mismo, convirtiéndose en la realidad de todos los sacrificios, por medio de su propio sacrificio. El nuevo pacto que Jesús estableció fue el cumplimiento del antiguo pacto y por esta razón, finalmente, lo reemplazó. Por eso, es incorrecto decir que toda la ley fue abolida y que no necesitamos guardar ninguna ley en los tiempos del Nuevo Testamento.

La importancia de la ley

Debemos pensar que si existe la ley de Cristo dada por Dios para nosotros, sin falta esta ley debe ser importante para que el pueblo de Dios pueda guardarla y recibir la bendición. La biblia testifica que el verdadero pueblo de Dios tiene la ley en su corazón y recibirá la salvación.

Isaías 51:7-8 “Oídme, los que conocéis justicia, pueblo en cuyo corazón está mi ley. No temáis afrenta de hombre, ni desmayéis por sus ultrajes… pero mi justicia permanecerá perpetuamente, y mi salvación por siglos de siglos.”

Por otro lado, ¿Qué dice Dios con respecto a los que no guardan su ley?

Proverbios 28:9 “El que aparta su oído para no oír la ley, su oración también es abominable.”

Dios dice que si las personas no escuchan su ley, incluso sus oraciones son abominables, es decir, no serán escuchadas, sin importar cuánto oren. Si Dios no escucha sus oraciones, ¿Cómo podrían ser los que serán salvos? Además, la biblia testifica que existe una contienda entre los impíos, que no guardan la ley, y los que están con Dios guardándola.

Proverbios 28:4 “Los que dejan la ley alaban a los impíos; mas los que la guardan contenderán con ellos.”

¿A quién alaban los que dejan la ley? Los que no guardan ley de Dios están del lado de los impíos, es decir, se oponen a Dios y al pueblo de Dios. La confrontación de estos dos grupos continuará hasta los últimos días.

Apocalipsis 12:17 “Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.”

En Apocalipsis 12:9, dice que el dragón indica al diablo, por lo que es él quien hace guerra contra los que obedecen los mandamientos (la ley) de Dios. Por medio de estas palabras podemos entender la importancia de la ley de Cristo para los que vivimos en esta última época. Si no queremos convertirnos en los que perderán la salvación debemos valorar la ley de Cristo y esforzarnos por cumplirla hasta el final. Si queremos convertirnos en el pueblo de Dios que cumpla la ley de Cristo hasta el final, debemos conocer las características que ellos tienen.

Apocalipsis 14:12 “Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.”

Estas palabras son una profecía acerca de los santos que serán salvos en los últimos días. Ellos, se mantienen guardando los mandamientos de Dios, la ley de Cristo, con paciencia hasta el final.

Advertencia contra los que abandonan los mandamientos

Ahora, muchos han abandonado la ley de Dios, incluso entre los que dicen creer algunos insisten en que la ley ha sido abolida. Pero ¿Qué dice la Biblia acerca de ellos?

1 Juan. 2:3-4 “Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él;”

Los que creen en Dios al menos deben conocerlo. Pero, si uno dice: “Conozco a Dios y creo en Dios”, pero no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso. Esto es una advertencia para que el pueblo de Dios no deje de guardar su ley, y para que no pierda su salvación.

Mateo 15:7-9 “Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.”

¿Quiénes son los hipócritas de los que habló Jesús? Son los que aparentaban tener fe, pero realmente no la tenían. En esta época ocurre lo mismo, muchos parecen que creen en Dios, pero no es así. Ellos enseñan y guardan los mandamientos enseñados por hombres como el culto dominical y la Navidad adorando a Dios en vano. Por esta razón no serán salvos.

Hoy en día, el mundo entero está engañado por Satanás, y muchas personas creen que la ley de Dios fue abolida. Pero ¿Qué ha dejado Dios escrito para nosotros? Dios nos ha mostrado que existe la ley de Cristo que debemos guardar y nos ha hecho las advertencias necesarias para no caer en el error. Si prestamos atención a todo esto seremos el pueblo de Dios que reciba la salvación guardando la ley de Cristo, el Nuevo pacto.

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